martes, 28 de febrero de 2023

EL PADRE NUESTRO EXPLICADO POR JESUS EN LOS ESCRITOS DEL LIBRO DE CIELO

 Febrero 5, 1928

El Padrenuestro 

En Los Escritos del Libro de

Cielo



“Hija mía, en cuanto Adán pecó Dios le hizo la

promesa del futuro Redentor; pasaron siglos,

pero la promesa no vino a menos y las

generaciones tuvieron el bien de la Redención.

Ahora, cuando vine del Cielo y formé el reino

de la Redención, antes de partir al Cielo hice

otra promesa más solemne, la del reino de mi

Voluntad, y ésta la hice en el Padre Nuestro, y

para darle más valor y para obtenerlo más

pronto, esta promesa formal la hice en la

solemnidad de mi oración, pidiendo al Padre

que hiciera venir su reino, que es la Voluntad

Divina como en el Cielo así en la tierra, y me

puse Yo a la cabeza de esta plegaria,

conociendo que tal era su Voluntad y que rogado

por Mí no me habría negado nada, mucho más

que con su misma Voluntad Yo rogaba y pedía

una cosa querida por mi mismo Padre, y

después de haber formado esta plegaria ante mi

Padre Celestial, seguro que me era concedido el

reino de mi Voluntad Divina sobre la tierra, la

enseñé a mi apóstoles a fin de que la enseñaran

a todo el mundo, para que uno fuera el grito de

todos: ‘Hágase tu Voluntad como en el Cielo

así en la tierra.’ Promesa más cierta y solemne

no podía hacer; los siglos para Nosotros son

como un punto solo y nuestras palabras son

actos y hechos cumplidos. Mi mismo rogar al

Padre Celestial: ‘Venga, venga tu reino, hágase

tu Voluntad como en el Cielo así en la tierra’,

significaba que con mi venida sobre la tierra el

reino de mi Voluntad no era establecido en

medio a las criaturas, de otra manera habría

dicho: ‘Padre mío, sea confirmado nuestro reino

que ya he establecido sobre la tierra, y nuestra

Voluntad domine y reine.’ En cambio dije,

‘venga’, esto significaba que debe venir y las

criaturas deben esperarlo con aquella certeza

con que esperaron al Redentor, porque está mi

Voluntad Divina unida y comprometida en

aquellas palabras del Padre Nuestro, y

cuando Ella se compromete es más que cierto lo

que promete. Mucho más que el todo fue

preparado por Mí, no se requería otra cosa que

las manifestaciones de mi reino y lo estoy

haciendo, ¿crees tú que las tantas verdades que

te estoy diciendo acerca de mi Fiat sean sólo

para darte una simple noticia? No, no, es porque

quiero que todos conozcan que su reino está

cercano y que conozcan sus bellas prerrogativas,

a fin de que todos amen, suspiren entrar a

vivir en un reino tan santo, pleno de felicidad

y de todos los bienes. Así que lo que a ti te

parece difícil, para la Potencia de nuestro Fiat es

fácil, porque Él sabe quitar todas las dificultades

y abatir todo como quiere y cuando quiere.”

Febrero 5, 1928 Volumen 23

“Ahora, para disponer a las almas a vivir en mi

Querer y darles parte de los bienes que Él

contiene y hacer regresar al hombre sobre el

camino de su origen, como fue creado por Mí,

quise ser el primero en rogar, haciendo resonar

mi voz de un punto al otro de la tierra y hasta en

lo alto del Cielo diciendo: ‘Padre nuestro que

estás en los Cielos.’ No dije Padre mío, sino que

lo llamé Padre de toda la familia humana,

para comprometerlo en lo que debía agregar:

‘Que todos santifiquen tu nombre, a fin de

que venga tu reino sobre la tierra y tu Voluntad

se haga como en el Cielo así en la tierra.’ Era

esta la finalidad de la Creación y Yo pedía al

Padre que se cumpliera. En cuanto Yo recé, el

Padre cedió a mis súplicas y formé el germen

de tanto bien, y para hacer que este germen

fuera conocido, enseñé a los apóstoles mi

oración y estos la transmitieron a toda la

Iglesia, a fin de que así como el pueblo del

futuro Redentor encontraba la salvación en Él y

se disponían a recibir al Mesías prometido, así

con este germen formado por Mí, la Iglesia

ruega y repite tantas veces mi misma oración y

se dispone a recibir, el que reconozcan y amen a

mi Celestial Padre como Padre de ellos, de

manera de merecer ser amados como hijos y

reciban el gran bien de que mi Voluntad se

haga como en el Cielo así en la tierra.”

Abril 14, 1923 Volumen 15

Ahora pensaba entre mí: “Nuestro Señor en el

Padre Nuestro nos enseña a decir, a pedir:

‘Hágase tu Voluntad’, ¿entonces por qué dice

que quiere que se viva en Ella?” Y Jesús

siempre benigno, moviéndose en mi interior me

ha dicho:

“Hija mía, el ‘Hágase tu Voluntad’ que Yo

enseñé a pedir en el Padre Nuestro, significaba

que todos debían pedir que al menos hicieran la

Voluntad de Dios, y esto es de todos los

cristianos y de todos los tiempos, no se puede

decir cristiano si no se dispone a hacer la

Voluntad de su Padre Celestial. Pero tú no has

pensado en la frase que viene inmediatamente

después: ‘Como en el Cielo así en la tierra.’ Esto

significa vivir en el Querer Divino, significa

pedir que venga el reino de mi Voluntad a la

tierra para vivir en él; en el Cielo no sólo

hacen mi Voluntad sino que viven en Ella, la

poseen como cosa y reino propio, y si la

hicieran y no la poseyeran no sería plena su

felicidad, porque la verdadera felicidad

comienza en el fondo del alma. Hacer la

Voluntad de Dios no significa poseerla, sino

someterse a sus órdenes, en cambio vivir en

Ella es posesión. Por eso en el Padre Nuestro

está la petición: En las palabras ‘Hágase tu

Voluntad’, que todos hagan la Voluntad

Suprema; y en el ‘como en el Cielo así en la

tierra’, que el hombre regrese en aquella

Voluntad de donde salió, para readquirir su

felicidad, los bienes perdidos y la posesión de su

reino divino.”

Octubre 15, 1926 Volumen 20

“Hija mía buena, está decretado en el consistorio de

la Trinidad Sacrosanta que mi Voluntad Divina

tendrá su reino sobre la tierra, y cuantos prodigios

se necesiten los haremos, no ahorraremos nada

para tener lo que Nosotros queremos. Pero

Nosotros en el obrar usamos siempre los modos

más simples, pero potentes, tanto de arrollar Cielo

y tierra, todas las criaturas en el acto que

queremos.”

Diciembre 21, 1937 Vol. 35

EL PADRE NUESTRO EXPLICADO POR JESUS EN LOS ESCRITOS DEL LIBRO DE CIELO

 Febrero 5, 1928 El Padrenuestro  En Los Escritos del Libro de Cielo “Hija mía, en cuanto Adán pecó Dios le hizo la promesa del futuro Reden...